Las lluvias de las últimas semanas encharcan el cultivo del brócoli, afectando sobre todo a las plantaciones más recientes.
Imagen 1
Imagen 2
Tal como se aprecia en las imágenes 1 y 2, alguna parcela con cultivo trasplantado en la última semana de septiembre o primera de octubre ha resultado bastante afectada por las lluvias que junto con otros factores afectan a la evolución positiva del cultivo, planteándose en algunos casos la viabilidad económica final del mismo.
Imagen 3
Imagen 4
Imagen 5
Tal como se aprecia en estas imágenes (3 ,4 y 5) las plantaciones más tempranas, con trasplantes a mediados de septiembre, han sufrido menos los problemas derivadas de las constantes lluvias, presentando una evolución positiva de la producción.
Imagen 6
Imagen 7
En las imágenes anteriores 6 y 7 podemos observar como la parcela está afectada por las lluvias en diferentes puntos de la misma, no obstante la productividad, aunque poca, va evolucionando, tal como podemos ver en los siguientes mapas de teledetección ( zonas color azul).
Una adecuada gestión hídrica en las próximas fechas, unida a un control exhaustivo de malas hierbas que permitan aplicaciones de forma sectorizada, conllevará beneficios económicos, medio ambientales y en consecuencia una agricultura eficiente, sostenible y responsable.